jueves, 24 de marzo de 2016

ENURESIS


Es la falta de control del niño sobre su orina durante el día o la noche, en la cama o en la ropa, de manera involuntaria o en ocasiones intencionada, a una edad en la cual ya debería tener control de ello.
Normalmente el control diurno se consigue  a los 3 o 4 años, mientras que el nocturno a los 4 o 5 años.


La enuresis más común es la nocturna la cual abarca dos categorías:

1.  los casos en  que los niños nunca han tenido control sobre la emisión de orina.
2.  los que han llegado a tener control pero la han perdido

No se cuenta con información clara sobre las causas que la originan; se habla de factores genéticos, sueño profundo, discapacidad funcional de la vejiga, factores neurológicos, conflictos internos y experiencias fallidas en aprendizajes y en control de esfínteres. Sin embargo, hay evidencias de que la mayoría de los niños afectados no muestran signos significativos de perturbación emocional.



ENCOPRESIS


Se manifiesta cuando el niño defeca en cualquier lugar inadecuado, voluntaria o involuntariamente, sin que se deba a una alteración física y a partir de los 4 años pues a esta edad el niño ya debe tener control de los esfínteres completo. El escape de las heces puede ocurrir durante el día o la noche, y al menos tiene que producirse una vez a la semana durante tres meses para considerarse encopresis. 



Engloba dos categorías:
1.    los que nunca han logrado controlar sus esfínteres (encopresis continua)
2.    los niños que habían logrado este control para después perderlo (encopresis discontinua) y volverse incontinentes.

La aparición de la encopresis puede estar relacionada con:
·         La falta de educación de los esfínteres.
·         La educación de los esfínteres a edad muy temprana.
·         Una alteración emocional como el trastorno de oposición desafiante u otros obstáculos emocionales.
·         Factores que alteran el entorno del niño y por lo tanto requieran un periodo de adaptación, por ejemplo; la llegada de un nuevo bebé, separación de los padres, mudanza o cambio de escuela o nido.
·         Un trastorno de conducta.
·         El mero interés del pequeño por conseguir algo de los padres, bien sea atención o el simple cambio emocional que produce en éstos.

La enuresis y encopresis puede provocar serios conflictos al niño cuando se orina o defeca en el transcurso de la clase o el periodo de descanso por el rechazo que sufrirá por parte de sus compañeros.


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